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Cuando
un día estaba en Londres, tenía una experiencia muy desagradable
relacionada con su nariz.
Un amigo de él era médico y le ofreció quitar el pólipo en una operación.
Joseph Haydn le agradeció su buena intención pero dijo que no.
Sin embargo, el médico estaba convencido que le habría hecho un gran favor
si lo hubiera operado. Por eso pensó en un plan. |
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