De repente el director de la escuela tuvo una gran idea: El inquieto Joseph Haydn debe tocar el timbal.
En las clases de música siempre era uno de los mejores y le encantaba hacer melodías. Además sabía muy bien como llevar el ritmo.
Por eso el director de la escuela le enseño a Joseph Haydn en muy poco tiempo como tocar el timbal.
Pero como Joseph Haydn era muy perfeccionista, quería practicar más en la noche.